¿Para qué un proceso personal? ¿Para qué la Gestalt?

En mi infancia viví situaciones delicadas, como muchos niños/as de este planeta. Cuando vivía esas situaciones, una voz dentro de mí me decía: ‘esto no es la vida. Me han engañado, seguro que algo mejor me espera’. Es el pensamiento mágico de todo niño/a, que nos salva del sufrimiento, no del dolor.

Pasaron los años, y decidí a mis 18, que me iba de casa de mis padres. Pensaba, que cruzando el atlántico, iba a encontrar eso que era mejor: la vida, la paz, el amor. Y así llegué al País Vasco. Fueron tan sólo 3.000 kilómetros los que fui capaz de alejarme de mi lugar de origen. No de mis dificultades y de todo lo que llevaba ya dentro de mí. Por mucho que uno vuele lejos, los fantasmas nos vienen a visitar en cualquier lugar.

Fue a los 25 años, en una crisis de pareja y separación, cuando me di cuenta que aquello que viví en mi infancia se volvía a repetir. Quizás con menor intensidad, en otro escenario, con otros personajes, … El fondo de la historia era el mismo. Por primera vez escuché hablar de terapia de grupo. Por primera vez alguien me explicaba el ciclo del maltrato psicológico y comprendía de dónde venía. Aun sin saber hacia dónde iba…

Por primera vez, un amigo me habló de la Terapia Gestalt, mientras trabajaba y estudiaba a trompicones la carrera de Psicología, para poder comprender mi historia y la historia de mi familia. ¿Qué es eso de la Gestalt? Le preguntaba… En aquel entonces vivía en Canarias, y viajaba una vez al mes a Barcelona para saber de qué trataba… Trabajábamos con el cuerpo, con las emociones, con el pensamiento, con el ciclo de las necesidades, … mientras engullía contenidos cognitivos de la carrera de psicología. En aquel entonces, no había tanta oferta psicológica.

Ahora, estamos en un mundo donde hay de todo en un instante. Si quiero comida japonesa, tan sólo la pido y en media hora la tengo en casa. La inmediatez nos rodea. La oferta psicológica es amplia y hay muchas terapias que funcionan. Creo, que no es tanto la terapia o el estilo de la misma, sino que el terapeuta que acompaña es igual de importante, si no más : la relación terapéutica y el contagio de la salud.

He pasado por varios y diversos estilos de terapia, y sigo eligiendo la Gestalt. No conocí a Claudio Naranjo en persona, leo sus libros y escucho sus vídeos que resultan ser una guía y mucho más para mí . También me nutro de su legado a través de alguno de sus discípulos que conservan su esencia: llegar al corazón y rendirse al ego.

Entregarse a la verdad del proceso personal es difícil, dejar atrás los beneficios que nos aporta el ego es doloroso, ser responsables con nosotros mismos y ser fieles a nuestros valores y principios que rigen nuestro corazón no siempre son nuestra prioridad. Y como dice Jesús Elecalde, director de La Casa Ámbar, y uno de esos discípulos de Claudio, que siguen conservando su esencia: ‘yo cada día soy más gestaltista, la base que me aporta me ayuda a mantener una integridad también en mi vida cotidiana”.

Tomar consciencia, el aquí y el ahora, contactar con el corazón, transitar, meditar, escuchar al cuerpo, donde estoy yo, dónde quedas tú, atender a mis necesidades, alimentar mi alma,… son palabras que habitan la Terapia Gestalt, palabras fáciles de escribir y que a veces cuesta transitar.

Hoy tengo 46 años. Aun sigo dándome cuenta que aquello que sucedió en mi infancia sigue teniendo presencia en mi adultez. Hay cosas que quedan grabadas en nuestro cuerpo, y que llevan su tiempo transitarlas y disolverlas en el alma. Hoy, más que pelearme conmigo misma, trato de negociar aquello que puedo sostener, aquello que ha sido posible, aquello que mi niña imaginó:un mundo mejor, lleno de corazón, donde la transparencia en las relaciones es posible, vivir con calidez emocional es posible. Un mundo mejor, si es posible. Y ha sido posible, entre otras, a través de la gestalt.

Han pasado 46 años desde que nací, y todo lo que sucedió, en algún lugar, está bien. Gracias a lo que sucedió, me he formado como la persona que soy, con el espíritu de aquella niña que siempre creyó y sigue creyendo en un mundo con poesía y corazón.

¿Cómo es para ti un proceso personal o la Gestalt? Comparte tu comentarios. Me gustará leerte.

Escrito por: Elisabel García

Colaboradora de la Casa Ambar. Psicóloga. Col. nº: 22427. Consteladora Familiar, Terapeuta Gestalt, Psicomotricista y Profesional de la pequeña infancia. Formadora y supervisora para Madre/ Padre de día para la Asociació LLars de Criança. Colaboradora de Alain Vigneau en sus Talleres de Clown Esencial.